Publicado:
June 8, 2021

Porque las cosas pueden ser de otra manera

11 min de lectura

Entrevista a Pablo Rocha e Ignacio Bermúdez, fundadores de Tally Legal

por Tamara Salamonovitz

Pablo Rocha e Ignacio Bermúdez se conocieron el primer día de universidad. Especializados en Derecho corporativo y graduados de Founder Institute (incubadora de Silicon Valley), luego de trabajar en varias empresas decidieron asociarse para crear Tally Legal: el punto de unión entre el Derecho y las ganas de emprender. ¿Es difícil empezar un negocio de cero? Sí. Pero ellos hacen el camino más fácil. Su misión: ayudar a que los otros aterricen sus ideas y darles herramientas legales para llevar los emprendimientos latinoamericanos a la luna.

Esta es la primera entrevista de una serie dedicada a conocer la personalidad, trayectoria y proyectos de emprendedores: nuestra colección de historias se llama Skyrocketers.


Tamara: Lo primero: ¿cómo se conocieron?

Pablo: Nacho y yo nos conocimos el primer día que entramos a la carrera de Derecho en la Ibero, en 2011. Entramos en enero y nuestro salón –a diferencia de los salones que entran en agosto– era muy chiquito. Éramos ocho personas y nos hicimos amigos desde el día uno. Después trabajamos juntos en Haynes & Boone. La vida nos separó dos, tres años y nos volvió a juntar para emprender.


T: Nacho, ¿por qué decidiste estudiar Derecho?

N: Mi abuelo era abogado y yo lo admiraba. Me encantaba ir a su oficina, verlo trabajar, platicar con él. Yo no estaba muy seguro de qué estudiar. Me enojaban las injusticias y eso, al final, me motivó para decidir esta carrera. Luego me especialicé en negocios. 


T: Como estudiante de Derecho, ¿se alimentó ese deseo de acabar con las injusticias?

N: En cierta forma, sí. Empecé a trabajar en varios negocios con amigos míos y siempre tuve la idea de hacer algo, un cambio. Pensaba en cómo funcionan las cosas y sentía que desde el punto de vista legal podía incidir, actuar de la forma correcta. Siempre avanzando a la par de la tecnología. Pensaba: ¿cómo le hago para avanzar en un negocio o en una idea que pueden revolucionar cierto sector desde el punto de vista legal? Eso siempre me motivó a estar innovando.


T: ¿Tú por qué estudiaste Derecho, Pablo?

P: A los 18 años no tenía idea de qué quería ser en mi vida. Me gustaba la idea de ser abogado. Antes me gustaba incluso su imagen: vestirme de traje. Veía a los  abogados como grandes personas, muy preparadas, que les iba bien.

Hoy no tengo trajes y me gusta el Derecho, pero quiero transformar el status quo –igual que Nacho– de cómo se hacen las cosas. O sea, ya que estudié Derecho y me metí a trabajar en despachos me di cuenta de que hay muchas cosas que se pueden hacer mejor y no hay que aceptar las cosas como nos las dan. Podemos hacerlas mejor. Por eso estamos aquí. 

"Hay muchas cosas que se pueden hacer mejor y no hay que aceptar las cosas como nos las dan."


T: Digamos que estudiaron Derecho y ahí se dieron cuenta que querían cambiar todo.

P: Sí, es cierto. No nos podemos dejar siempre llevar por lo que está escrito. Al final las leyes son hechas por nosotros, las personas, y pues son realidades subjetivas: decidimos juntos lo que es justo y luego se escribe la ley. Hoy nuestro mundo está avanzando más rápido que nunca y el Derecho no está logrando ir a la par de la tecnología. Por eso es que existe Tally, para revolucionar el mundo legal en México.


T: Nacho, ¿me puedes explicar qué es Tally?

N: Tally surge de la idea de querer cambiar la forma de dar servicios legales. De hecho, Tally viene de la palabra “TAL”, que es una abreviación de “Tu Asistente Legal”. Al final quedó como una sola palabra. Está enfocado en darte las bases legales para que tú puedas emprender, levantar capital y crear buenas prácticas para hacer mucho más fácil el camino de tu emprendimiento.


T: Pablo, ¿me puedes contar qué tipo de servicios ofrece Tally?

P: Queremos ayudar al emprendedor a tener todos los temas legales en orden. Empezando desde el génesis de un emprendedor, que es constituir su empresa. A partir de ahí, queremos facilitarle el acceso y llevarle de la mano con todas las necesidades que van teniendo: desde registrar su marca hasta levantar una ronda de capital con friends and family o negociar una ronda con un fondo de inversión. Además, tenemos en nuestra plataforma alianzas con proveedores de servicios digitales que los emprendedores necesitamos sí o sí: contadores, tarjetas de crédito corporativas, cuentas de banco para emprendedores. Queremos ser esa solución para emprendedores y ayudarles en su camino. 


T: O sea, Tally es una plataforma digital en donde las personas que tienen empresas o que quieren poner una empresa pueden contratar estos servicios legales y ustedes lo hacen de la manera más fácil. 

P: Sí, exactamente eso. Más que nada darle las herramientas a los emprendedores para que puedan realizar las mejores prácticas legales para cerrar una ronda de inversión: para escalar su negocio. Queremos educar a todos los emprendedores para que lo puedan hacer ellos solos sin necesitar un abogado. Obviamente siempre va a estar la parte legal en cualquier momento que lo necesiten, pero el chiste es educarlos para que lo puedan hacer solos. Necesitamos que cada emprendedor sepa qué le conviene y cómo puede él tomar las mejores decisiones para hacerlo sin ayuda de un abogado.

"Necesitamos que cada emprendedor sepa qué le conviene y cómo puede él tomar las mejores decisiones para hacerlo sin ayuda de un abogado."

T: ¿Cómo se te ocurrió la idea, Nacho? ¿En qué momento, qué día decidiste “quiero hacer esto”?

N: Ha ido evolucionando paso a paso. Primero Pablo y yo teníamos la idea de hacer un estilo marketplace de abogados: contactarte con el abogado que buscabas. La idea fue evolucionando hasta que hubo un momento en el que ya  no sabíamos hacia dónde íbamos. Entonces tuvimos que hacer un análisis, una retrospección y ver cuáles son los pains que hemos sentido nosotros como emprendedores. Éste es mi tercer emprendimiento. Ya había participado en otros dos, al igual que Pablo. Era como si pusiéramos toda esta parte corporativa del tema accionario que me molestaba, entonces sentimos que era el pain más importante. Una solución integral de todo este tema accionario era muy buena para ofrecérsela a los emprendedores y armar esa estructura accionaria que van a necesitar para tomar buenas decisiones, como levantar una ronda de capital y de ahí dar las herramientas y servicios que les vayan facilitando el camino.

"Dar las herramientas y servicios que les vayan facilitando el camino."


T: Digamos que ustedes, abogados, de pronto decidieron emprender y vieron que había muchos problemas y unieron lo que estudiaron de Derecho con los problemas que se encontraron al emprender. ¿Así nace Tally: de un problema que ustedes tenían?

P: Nosotros como emprendedores pasamos por esto varias veces y nos dimos cuenta que los procesos –como existen actualmente– son lentos. No son adecuados a la velocidad de las startups. Los contadores no estaban capacitados tecnológicamente para atender una empresa que estaba creciendo rápido o que tenía diferentes necesidades a las de un cliente tradicional. Eso es Tally. Y como dijo Nacho: la idea ha evolucionado y hoy queremos que tu única preocupación sea que crezcas tu negocio. Vender, salir a la calle, porque algo que vivimos Nacho y yo, cada quien en sus emprendimientos pasados, fue que nosotros acabábamos haciendo todos los temas legales porque hacerlo con un despacho tradicional era impagable. Y dijimos: no puede ser que conocemos a muchísimos abogados y nadie nos pueda costear algo barato que podamos pagar con un emprendimiento que apenas arranca. 


T: Pablo, ¿de dónde salió el gusanito de emprender, en qué momento dijiste voy a emprender? 

P: En un momento de aburrimiento. No quiero ofender a mis amigos abogados que tomaron ese camino, pero para mí era muy aburrido: la vida en un despacho, la escalerita corporativa, ir de pasante a asociado, de ahí a socio.... Me di cuenta que yo ya sabía cuánto iba a ganar de aquí a que tuviera 35 años. Y a los abogados les va muy bien, pero me aburría. Me aburría tener todo establecido, todo muy claro: saber cuánto iba a cobrar por ahora, cuánto iba a recibir de bonos. No era algo para mí, algo que me atrajera. Entonces decidí dejar el Derecho un tiempo, me dediqué a emprender y estuve viendo temas, probé varias cosas y cuando Nacho me platica de esta idea que tiene le digo: vamos con todo, aquí hay una oportunidad increíble de llevar al futuro esta amada profesión nuestra. 

"Me aburría tener todo establecido, todo muy claro..."


T: Nacho, ¿qué es lo que más trabajo te ha costado al construir Tally?

N: Creo que compartir la visión. No solamente es una visión que se ha ido desarrollando y ha ido evolucionando. Al principio sólo era como: ok, vamos a darle estas herramientas a los emprendedores para que se les facilite el camino. Pero luego fue más allá: que los emprendedores pudieran adquirir mejor capital, que el ecosistema emprendedor crezca. Desafortunadamente, México está posicionado en el lugar 70 en el índice global de emprendimiento y nuestras peores calificaciones son buenas prácticas, apoyo cultural y capital de riesgo. Nosotros queremos atacar cada una de estas vertientes desde el punto de vista de buenas prácticas, dando las herramientas para que puedan mejorar. Luego está el tema del capital de riesgo.  Una buena estructura legal te va ayudar a que te prepares para una ronda pre-seed y luego puedas levantar una ronda de capital. Luego el tema del apoyo cultural: eso viene de parte del gobierno. Pero entre más seamos y más gente se involucre en el emprendimiento, más va a haber presión para que el gobierno apoye con activos fiscales. A los jóvenes que están emprendiendo les resulta muy difícil porque hay muchos impuestos, o para la gente que mete su dinero ahí. Entre más apoyos existan para las empresas habrá más cambios. 

"Entre más apoyos existan para las empresas habrá más cambios."

T: Y a ti, Pablo, ¿qué es lo que más trabajo te ha costado desde que empezó Tally?

P: Va de la mano con lo que acaba de decir Nacho. La visión ha evolucionado. El proyecto inició siendo una cosa y hoy es totalmente otro monstruo. Eso: iterar, iterar, iterar, hasta encontrar lo que funciona. Resolver problemas. Lo que nos pasa a muchos emprendedores, no sólo a nosotros. Construyes una solución en búsqueda de un problema. En nuestro caso: te das cuenta de que hiciste una plataforma súper bonita y esperas a que los clientes lleguen: eso fue lo que más me ha costado porque nuestra forma de pensar ha cambiado; ahora sí queremos conocer al cliente, entender dónde están y de ahí partir y resolver problemas reales.


T: A todos nos pasa un poco: tenemos una idea, empezamos a construirla y al final estás vendiendo o estás haciendo eso para alguien más, entonces muchas veces la idea tiene que partir del otro: vamos a entender al otro para construir, y aunque no hay fórmulas para nada, son caminos que vamos aprendiendo a recorrer.

P: Sin duda.

T: ¿Y por qué no emprender solo, por qué hacerlo con un socio?

P: Esa es una gran pregunta. Necesitas a alguien que esté viviendo lo mismo que tú y que cuando tú estés en el piso te diga vamos a darle, vamos para adelante, y cuando él está en el piso tú lo puedas levantar, porque como dijo Nacho, emprender es dificilísimo. La probabilidad de que tengas éxito es bajísima y tener a una persona que cree en esto tanto como tú y que sabes que van a dar todo por conseguirlo te da muchísimo. Emprender solo, creo, da más miedo. No creo que yo pudiera emprender solo y ser exitoso. 

"Tener a una persona que cree en esto tanto como tú y que sabes que van a dar todo por conseguirlo te da muchísimo."


T: ¿Y sí lo levantas, Nacho, o él te levanta?

N: Claro, hay una presión enorme de dar resultados, entonces tanto yo tengo que darle resultados a Pablo como él a mí. Al final es un mismo objetivo. Yo creo que si emprendiera solo la carga sería el doble y son demasiadas cosas que tienes que hacer, demasiadas áreas qué tienes que ver tú desde cero. Formar equipos correctos, ver que el producto funcione, todas las estrategias en una sola persona, son demasiadas cosas en la cabeza y resulta muy difícil. Por eso es mejor compartir, contar con gente que crea en el proyecto como tú lo crees.

P: Y además me gustaría agregar algo importante para escoger un cofundador, un socio: que sus personalidades se complementen. Aquí, en acción, nos complementamos bien y eso es clave, porque Nacho es bueno en algunas cosas y a lo mejor yo soy bueno en otras, y es raro que choquemos. Obvio algunas veces pasa, porque de eso se trata emprender: iterar. Tener la misma visión no siempre se puede, pero es importante que puedas complementarte con tu socio. Como en un un matrimonio, casi casi, pero más difícil. A tu esposa le puedes dar besos y se contenta, a tu socio no tanto.


T: Esta palabra que utilizas tanto, iterar, ¿me puedes hablar un poco más de ella?

P: Iterar es buscar una solución y seguir mejorando el producto. Encontrar el product market fit, eso es lo que estamos buscando todos los emprendedores. El product market fit es que nuestros usuarios compren nuestro producto o servicio. Que tu producto entre en el mercado y el mercado lo compre. Y para eso no puedes sólo lanzar tu plataforma y ya, tienes que probar, iterar, probar otros servicios. Sólo lo logras iterando.

"Iterar es buscar una solución y seguir mejorando el producto."


T: ¿Te has arrepentido de emprender alguna vez, Nacho?

N: No, porque no estaría donde estoy. Siempre me enfoqué en darlo todo, a vivir con lo mínimo, pero a darlo todo. Para mi primer emprendimiento vendí mi coche, y de ahí junté para el siguiente. Llevo rato viviendo con lo mínimo pero al final estos emprendimientos han sido como mis inversiones de tiempo y dinero, y es complicado y es pesado pero al final creo que si no te avientas a la alberca sin saber nadar, nunca vas a aprender. Va por ahí. Tienes que arriesgarte, darlo todo. Te vas a equivocar (muchísimas veces: más de las que crees), pero cada vez serás más experto en lo que hagas.

T: Oye, Pablo, y para la gente que quiere emprender pero le da miedo aventarse a la alberca, ¿qué le dirías: que aprenda a nadar, o qué consejo les damos a los que están entre que sí y que no? Pues al final es un riesgo…

P: Yo les diría: aprender a flotar. Es importante tener fracasos. Te prepara para el siguiente reto. Sabes que no te vas a tropezar con las mismas piedras. Tener cuatro fracasos en tu currículum es buenísimo porque sabes que en el siguiente emprendimiento, en la siguiente chamba, no te vas a tropezar con las mismas piedras, sí con otras, pero no con ésas. Mi consejo: emprendan. Equivóquense. Vuélvanse a levantar. De hambre no se van a morir porque siempre sale algo.

"Mi consejo: emprendan. Equivóquense. Vuélvanse a levantar. "


T: Nacho, ¿tú piensas que estudiar Derecho te ayudó a emprender? ¿Cómo se parece ser abogado a ser emprendedor?

N:  Se parece mucho. Al final todos los negocios traen de la mano un contrato, al menos que prefieran escupirse en las manos, agarrárselas y venga. Al final me fui involucrando mucho en el tema de los negocios porque todos son contratos. Nadie dice: quiero cerrar esta venta hoy o emprender este negocio hoy, si no se involucra una solución jurídica. De ahí me fui metiendo más en el mundo de los negocios y me interesé en los negocios particulares de cada sector. Cada uno tiene sus propias complejidades y cada uno sus complejidades legales. Entre más te metes, más aprendes y descubres nuevas cosas. Por eso fue que combiné ambas cosas.


T: Pablo, ¿qué es lo mejor que te ha pasado en la vida?

P:  Mi hija Martina, por mucho. (Ésa estuvo fácil) 

(Risas)


T: ¿A ti, Nacho?

N: Las personas que me han rodeado. Las que admiro y quiero. Aprender de la gente que me rodea. Compartir y compartir experiencias.


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